La posible escuela del año 2018
Largo me lo fías amigo Sancho. Con tal de que no se pierdan los valores que todavía quedan no iríamos mal.
Ojalá se recuperen los buenos modales, el respeto por los demás, la valoración del esfuerzo y del espíritu constructivo, el gusto por las cosas bien hechas..
Porque si no es así, no será ni un sitio agradable, ni luminoso, ni acogedor por mucho que las instalaciones se mejoren, el mobiliario se renueve o se aclimaten las estancias.
Si además fuéramos capaces de adaptarnos a los nuevos tiempos miel sobre hojuelas:
- Con el equipamiento apropiado de acceso a internet, ordenadores, pizarras electrónicas..
- Con la preparación de materiales curriculares adaptados al nivel e inquietudes del alumnado
- Con actividades guiadas y motivadoras que inciten a seguir aprendiendo
- Aulas espaciosas con espacios de trabajo separados ideales para cada labor diferenciada
Puestos a ser optimistas, pudiera ocurrir que en el horario de cada uno de nosotros se contemplaran módulos horarios para la formación personal sobre el uso didáctico de las tecnologías nuevas, en constante innovación, de modo que, desde distintas áreas se utilizaran similares metodologías.
Y el colmo de la alegría podría llegar si los que nos gobiernan hicieran de la educación política de estado y no arma arrojadiza de contienda electoral, donde los profesionales no aparecieran como seres siempre de vacaciones y en casi en completa vagancia, maniáticos con unos hijos (los que obtienen resultados poco apropiados) y no con los del vecino.
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